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Restauración cuadro de la Inmaculada

El sábado 7 de marzo a las 19,15 h. en la Iglesia de las Capuchinas, tendrá lugar el acto de presentación de la restauración del cuadro de la Inmaculada.

A continuación el Coro y solistras de la Escuela Municipal de Música, interpretarán el Gloria RV 589 de Vivaldi.

La Inmaculada del antiguo retablo mayor de San Nicolás. 

Escuela madrileña, anónimo del s. XVII. 

Fui bautizado en San Nicolás en 1966, y aunque estudié en la Grande Obra de Atocha, donde fui acólito durante  toda mi infancia y adolescencia, quise hacer en mi parroquia la primera comunión, y le profesé desde siempre un gran cariño.

A menudo me fijaba en un enorme cuadro que estaba cerca de la entrada, muy oscurecido por los humos de las velas y por el transcurso de los siglos. Para mí era “la Virgen triste”, y pensaba lo hermoso que debía haber sido esa pintura en su esplendor, y me compadecía de que se hubiera puesto así de negra, tanto que apenas se distinguían sus formas y las del cortejo de angeles que la acompañaban. 

Años después se trasladó frente al baptisterio, junto al altar mayor. Y aunque ganó en protagonismo, para mí seguía estando “triste”. 

Hace muchos años que colaboro con la parroquia en lo que humildemente puedo,  por el vínculo de enorme cariño que me une a D. José Luis Veira, y también porque en esta iglesia han ido pasando muchos momentos gloriosos de mi carrera musical, momentos familiares alegres y también tristes, y mi vida, en fin. 

Después de haber estudiado la carrera de música, y también Restauración durante largos años, supe que “la Virgen triste” estaba solamente escondida debajo de esas capas de barniz sucio y grasa de la cera, y siempre esperé que llegase el momento de verla libre de ella y descubrir sus vivos colores. 

Gracias a la Diputación Provincial, en especial al interés puesto por Luis Jaime Rodriguez y José Manuel Yáñez, hoy podemos por fin ver la maravilla que estaba escondida. 

El lienzo estaba destensado en un bastidor inadecuado, y durante los siglos se fue retocado con poca habilidad, el fondo se había repintado de tonos parduzcos, los angelitos y la Virgen casi completamente cubiertos, además de una gruesa capa de barniz oxidado. 

El equipo de jóvenes y magníficas  restauradoras,  becarias de la Diputación Provincial, formado por Rocío Barreiro Lopo, Erika Atienza Saavedra y Laura González Moreira hicieron un paciente y meticuloso trabajo de limpieza en el lienzo, retirando estos repintes y capas de barniz oscurecido, lo montaron en un nuevo bastidor, especialmente hecho para él, retocaron única y exclusivamente las zonas donde faltaba la capa pictórica, y lo refrescaron con una nueva capa de barniz protector. 

Gracias a su labor, hoy podemos volver a contemplar este gran tesoro de nuestra parroquia en todo su esplendor, y lo dejamos a las generaciones venideras en unas condiciones óptimas para que se conserve otros tantos siglos. 

Y pronto podremos volver a verlo en su sitio, pero esta vez la Inmaculada estará más contenta que nunca, luciendo sus colores originales y bendiciendo nuestras celebraciones. 

Pablo Carballido del Camino.